Aceptar sin resignar. Tal vez esta sea la premisa más desafiante de todas cuando hablamos de atravesar la menopausia con bienestar. No es fácil, lo sé porque lo viví y porque, incluso hoy, hay momentos en los que me encuentro luchando conmigo misma para aceptar ciertos cambios que generan angustia, frustración o tristeza. Sin embargo, el primer paso para comprenderlos es mirarlos de frente.
Si preferís, podes ver mi video en YouTube sobre este tema:
Uno de los aspectos más impactantes de esta etapa es el efecto de los cambios hormonales en nuestro estado de ánimo. No importa si estás en perimenopausia o ya transitando la menopausia: la disminución de estrógenos y progesterona, junto con el aumento de otras hormonas, puede alterar nuestros neurotransmisores, esos mensajeros químicos que regulan la energía, la ansiedad, la tristeza o la depresión. Es importante saber que esto es normal y esperable, aunque cada mujer lo viva de manera diferente.
No estás sola: compartí lo que te pasa
Uno de los errores más comunes es intentar sobrellevar estos cambios en soledad. Si notás que tu estado de ánimo fluctúa, que te sentís abrumada o que la ansiedad se apodera de vos, hablalo con quienes te rodean. Marido, pareja, hijos, amigos: todos ellos pueden ser una red de contención si entienden lo que estás atravesando. De lo contrario, podrían simplemente pensar «¡Uy, mamá se levantó de mal humor otra vez!», sin comprender que hay una razón detrás de esos cambios.
Validar lo que sentís y compartirlo no sólo te ayuda a vos, sino que también permite que tu entorno sea más empático. Así como hablás de otros temas de salud, podés hablar de cómo las hormonas están afectando tu día a día.
Cuatro pilares clave para tu bienestar emocional y físico
Sí, hay herramientas para transitar esta etapa de una manera más saludable. No se trata de «aguantar» o de resignarse a sentirnos mal. Hay cuatro áreas fundamentales que pueden marcar una gran diferencia:
1. Nutrición y suplementación
Algunos nutrientes pueden ayudar a equilibrar tu estado de ánimo. El triptófano, el magnesio y la vitamina B6 juegan un rol clave en la producción de serotonina, la llamada «hormona de la felicidad». Una alimentación rica en proteínas, fibra y vegetales también contribuye a estabilizar el sistema nervioso. Y si hay algo que te puedo asegurar es que la proteína debería convertirse en tu mejor amiga, acá podes ver cuanto es una porción de proteína recomendada:

2. Actividad física: el ansiolítico natural
Hacer ejercicio es una de las herramientas más poderosas para mejorar el estado de ánimo. Pero sé que cuando estamos en un bajón emocional, hasta el acto de salir a caminar puede parecer una misión imposible. No se trata de exigirse de golpe, sino de encontrar formas de moverse que se adapten a tu energía y estado de ánimo. A veces, empezar con algo pequeño es suficiente para salir del ciclo de fatiga y desánimo.

3. Salud intestinal y microbiota
Quizás no lo habías pensado, pero hay un vínculo directo entre el intestino y el estado de ánimo. Un desequilibrio en la microbiota puede agravar la ansiedad y el insomnio. Consumir alimentos fermentados, fibra y probióticos puede ayudar a mejorar tu bienestar mental.

4. Apoyo profesional y terapia
A veces, a pesar de hacer cambios en la alimentación, el ejercicio y los hábitos diarios, el malestar persiste. En esos casos, pedir ayuda profesional no es símbolo de debilidad, sino de autocuidado. La terapia, el mindfulness o incluso una consulta psiquiátrica pueden marcar una gran diferencia.

Aceptar sin resignar: el desafío de esta nueva etapa
La menopausia no es el fin de nada, es el comienzo de una nueva etapa. Pero no significa que tengas que resignarte a sentirte mal. Se trata de aceptar los cambios con herramientas que te permitan sentirte mejor. Aprender a gestionar las emociones, ajustar la alimentación, moverse, cuidar la microbiota y pedir ayuda si es necesario son claves para atravesarla con bienestar.
Si hay algo que quiero que te lleves de esto es que no estás sola. Hay formas de mejorar tu calidad de vida y podes elegir transitar esta etapa desde el conocimiento y el autocuidado. Porque la menopausia puede ser un nuevo comienzo, y vos tenes el poder de decidir cómo queres vivirla.

