Si preferís, podes ver el video en Youtube tocando el siguiente link:

Cambiar los hábitos es un desafío considerable, pero hay una abundancia de información al respecto. Por eso, hoy quiero compartir algunos consejos para que puedas comenzar.

En primer lugar, me gustaría recomendarte un libro centrado en el tema del cambio de hábitos. Se titula “Better Than Before” de Gretchen Rubin. En este libro, Rubin presenta un concepto intrigante que es conseguir un cómplice para realizar un cambio de hábito, lo cual puede hacerlo un poco más fácil.

El cómplice…

La clave está en encontrar un cómplice, preferiblemente dentro de tu familia. De esta manera, dentro de nuestro hogar, tendremos a alguien que nos motive a comprar de manera más saludable, cocinar, optar por comidas caseras, reducir el pedido de delivery y, cuando lo hacemos, elegir opciones más saludables.

¿Convivís con el enemigo?

De esta forma es mucho más fácil que si tenemos a alguien diciendo “’Noche de vino, vamos a pedir algo afuera, vamos a pedirnos una pizza” que está bárbaro, pero que no podemos hacerlo tan seguido como quisiéramos si estamos intentando cambiar de hábitos.

Al salir un poco de la preparación de la comida, podemos contar con aliados como empresas de viandas o comidas listas para utilizar. También, optar por alimentos pre-cortados y listos para usar puede facilitar el proceso, adelantándote algunos pasos.

Esto también te ayudará a evitar agotarte y a evitar pensamientos del tipo “Cocinar me cansa, no tengo ganas, no sé, no me puedo ocupar“. La necesidad de pensar en comidas que no resulten aburridas, que sean equilibradas y de buena calidad, sin excederse en calorías, puede llevar a perder el interés por cocinar y recurrir a la opción de delivery.

¿Puedo salir a comer afuera?

La respuesta siempre es un rotundo SÍ, pero volvemos al concepto del complice. Si podes encontrar dentro de tu grupo de amigas a alguien que esté dispuesto a probar más de un plato, entonces tendrás la opción de compartir algo.

La actividad física

Con respecto a la actividad física, sabemos que a algunas personas les encanta, mientras que a otras nos cuesta más. Integrar el movimiento en nuestra rutina es realmente eficiente, y esto es especialmente relevante para nosotras, mujeres plus 40, es un hecho. 

La actividad física es la herramienta más eficiente, en comparación con otros cambios de hábito.

Puedes coordinar con una amiga para ir juntas al gimnasio o salir a caminar, ya sea con una amiga, madre, hermana, amigo, novio o pareja. La presencia de otro ser humano que te motive y te anime a levantarte y hacer algo, incluso en esos días en los que solo queres quedarte durmiendo, marca la diferencia.

Otra opción efectiva es contratar a un profesor particular o un entrenador personal. Muchas personas se inscriben en gimnasios, gastan fortunas y luego no asisten. En cambio, cuando contas con alguien que viene a tu casa y toca el timbre, no tienes opción.

Así que, en muchas ocasiones, tener a alguien que te acompañe en esa rutina, resulta eficiente, al menos para dar el primer paso.

Cómplices tecnológicos

Me refiero a aplicaciones que van desde los contadores de pasos hasta los teléfonos y relojes inteligentes que hoy permiten registrar tus avances.

De hecho, tengo pacientes que se motivan enormemente al lograr cumplir los objetivos de los tres círculos de colores, como los que se encuentran en algunos teléfonos conectados a relojes inteligentes. Esto les sirve como estímulo, premio y felicitación. Para algunas personas, este tipo de cómplice tecnológico funciona muy bien y resulta efectivo.

Después, existen otras aplicaciones que te ayudan, por ejemplo, a mejorar tu consumo de agua. Hay aplicaciones que facilitan un mejor descanso, recordándote la hora de irte a dormir y las rutinas que debes seguir. Además, en las últimas versiones de los teléfonos inteligentes, existe la posibilidad de simplificar y reducir los ruidos diarios generados por notificaciones, mensajes y sonidos de llamadas. Todo ese ruido, que a menudo nos deja con una sensación de aturdimiento, no es muy amable cuando tratamos de establecer una rutina más saludable y cambiar hábitos.

Así que, si sentis que estás siguiendo ese camino, contame cómo te va con el cambio de hábitos. Insisto en que cuando intentamos perder peso, mucha gente se enfoca únicamente en el síntoma, que es el peso, y no se da cuenta realmente de lo complejo que es y de la cantidad de variables que influyen en el resultado final, que en este caso sería el peso.

Entonces, todas las estrategias y herramientas que puedas tener deben apuntar al cambio de conducta, ya que es lo único que finalmente se traduce en éxito sostenido. Si encontras un aliado en alguna de las áreas, es posible que te resulte un poco más amable y menos cuesta arriba.

Dejame tus comentarios o preguntas en los comentarios que te voy a estar leyendo!