Entrar a los 40 trae consigo nuevos desafíos, pero también la oportunidad de conectar con tu cuerpo desde un lugar más consciente y amable. En esta etapa, la alimentación se convierte en una herramienta clave para sentirte bien, mantener tu energía y cuidar tu salud. No se trata de dietas extremas ni restricciones innecesarias, sino de encontrar un esquema que se ajuste a tu realidad, tus gustos y tus necesidades.

Si preferís, podes ver mi video en YouTube sobre este tema: 

Tus Nuevas Mejores Amigas: Las Proteínas

Como ya te dije en muchas ocasiones, las proteínas son fundamentales para esta etapa de tu vida. No solo mantienen tu masa muscular, ese «seguro de vida» tan importante, sino que también te ayudan a sentirte satisfecha y a evitar sentir hambre entre comidas. Es hora de dejar atrás esos mitos que nos decían que la carne, los huevos o los quesos eran enemigos.

Por supuesto que hay que aprender a elegir qué tipos de carne, qué cortes y qué cantidad de proteína necesitamos cada una de nosotras para tener un esquema suficiente.

¿El objetivo? 

Aproximadamente 100 gramos de proteína diaria, ajustados a tus necesidades. Y si prefieres no consumir proteínas de origen animal, hay alternativas, pero ojo con no excederte en los almidones.

Los carbohidratos no son los villanos

 Si alguna vez pensaste en eliminar los carbohidratos, ¡es momento de replantearlo! Tu cuerpo necesita energía, y los carbohidratos, cuando se eligen bien, son una fuente valiosa. Eso sí, siempre acompañados de fibra, como verduras crudas, para controlar el impacto en tu insulina y glicemia.

Nada de dietas cetogénicas ni ayunos que limiten tus nutrientes esenciales. Recorda que estas estrategias suelen fallar porque no dejan espacio para incluir lo que realmente importa: proteínas, fibra y nutrientes clave como calcio y omega-3.

Moderación, no privación

 ¿Y qué pasa con los azúcares, las grasas ultraprocesadas o ese chocolate que tanto disfrutas? Todo tiene su lugar, pero en su justa medida. Se trata de aprender a gestionar estas indulgencias sin sentir culpa y sin comprometer tu salud metabólica.

Por ejemplo, una copa de vino o un pedazo de chocolate pueden ser parte de tu vida, siempre que no sean la norma diaria.

El equilibrio es la clave, no la perfección.

Es por eso que en mi Instagram siempre te dejo recetas super ricas para que sigas disfrutando de las comidas que tanto te gustan sin tener que sentir esa culpa. Si haces click acá, te va a llevar a esta receta para que veas que no tenes que esperar al finde para disfrutar de la comida que te gusta, todo se basa en el equilibrio.

La importancia de la suplementación

Un concepto que quiero dejar muy claro es que, si hasta ahora no has recurrido a la suplementación, seguramente sea el momento de hacerlo. Aunque tengas la mejor intención y elijas bien tus alimentos, es probable que no llegues a cumplir con todos los requerimientos de esta etapa.

Hay que ver qué suplementos necesitas para tener un esquema diario completo, equilibrado, suficiente y basado en nutrientes clave, como el calcio, los omega y las proteínas. Es importante que no pases hambre, y que puedas gestionar lo que más nos importa acá, que no es solo el peso, sino conservar tu masa muscular y cuidar tus huesos a futuro.

Un camino de aprendizaje y cuidado

Este nuevo capítulo en tu vida es una invitación a cuidarte desde el conocimiento y la acción. Cada paso que des para ajustar tu alimentación será una inversión en tu bienestar a futuro. No se trata solo de mantener un peso saludable, sino de sentirte fuerte, activa y en equilibrio.

Dejame tus comentarios o preguntas en los comentarios que te voy a estar leyendo!