Llegaste a los 40, y aunque quizás no te diste cuenta de inmediato, los cambios ya comenzaron. Es normal sentirte un poco perdida en esta etapa, preguntándote: «¿Y ahora quién podrá ayudarme?» Esta duda no es menor, porque la respuesta no es tan simple. No cualquier médico, nutricionista o profesor va a poder brindarte el apoyo que realmente necesitas. Por eso hoy quiero hablarte sobre cómo las hormonas influyen en tu bienestar en esta etapa de la vida y qué podes hacer para mantener el equilibrio, sentirte bien y seguir disfrutando de cada día con energía y confianza

Si preferís, podes ver mi video en YouTube sobre este tema: 

Una de las cosas más comunes que nos pasa a las mujeres es ir a nuestro ginecólogo de siempre cuando comenzamos a sentir estos cambios. Pero lo que suele suceder es que, en lugar de respuestas, te encontrás con más preguntas. Y sí, parece que después de los 40, el sistema de salud deja un vacío.

Ya no estamos en la etapa reproductiva, y parece que eso significa caer en un agujero negro de información y acompañamiento.

En este punto, es importante que tengas claro que sí hay soluciones para esta etapa de la vida, pero no es una única estrategia que funcione de los 40 en adelante. Vas a necesitar ir ajustando el plan a medida que avanzas, y por eso es fundamental contar con un equipo de salud especializado que te acompañe. Y sí, eso puede incluir un médico, un nutricionista, un entrenador físico, pero deben ser profesionales que estén actualizados y enfocados en la salud hormonal femenina.

Además, no es que un solo plan de acción te va a servir de los 40 en adelante, sino que probablemente vas a tener que ir componiendo tu puzzle según lo que vaya pasando.

Hormonas de reemplazo: ¿sí o no?

Uno de los temas que más nos preocupan es el uso de hormonas de reemplazo. Y cuando hablamos de esto, la palabra que a muchas nos viene a la cabeza es «cáncer«. Esto se debe a un estudio que, a principios de los 2000, generó un gran revuelo al asociar las hormonas de reemplazo con el cáncer. Pero es fundamental aclarar dos cosas:

  1. Las mujeres que participaron en ese estudio ya tenían enfermedades preexistentes..
  2. Las hormonas que se utilizaron no eran bioidénticas, sino derivadas de animales (específicamente, de caballos).

Hoy, los avances en la ciencia han demostrado que las hormonas bioidénticas pueden ser una gran ayuda para nosotras, siempre y cuando sean indicadas por un profesional capacitado, que entienda tu situación específica. No todas las mujeres necesitan lo mismo, y cada plan debe ser personalizado. Así que no tengas miedo de preguntar y buscar opciones seguras.

El desafío de encontrar al profesional adecuado

Uno de los grandes problemas es que no siempre es fácil encontrar un médico que esté especializado en este tema, o peor aún, tu sistema de salud podría no tener uno disponible. Este es un problema real y es algo que compartimos muchas mujeres, no solo en Uruguay, sino en distintas partes del mundo. Pero no te desesperes.

Nosotras trabajamos mucho, tanto desde mis redes como desde mi programa de salud hormonal femenina, para ayudarte a encontrar ese profesional que te acompaña. A propósito de esto, ahora estamos enfocados en tratar de conseguir profesionales en todo el país. En mi Instagram, tenés un post donde te comparto ginecólogos especialistas en menopausia y climaterio, ahí vas a poder revisar si algún profesional se ajusta a tus necesidades. Míralo haciendo click acá.

Entonces, ¿cómo hacer esto para que sea efectivo? ¿Cómo abordar a tu médico en ese momento? 

Primero, es fundamental que te prepares para las consultas médicas. Hace una lista de tus síntomas, cuándo comenzaron y cuál es tu prioridad para tratar primero. Es probable que no se pueda abordar todo en una sola consulta, así que establecer tus prioridades te ayudará a recibir la atención adecuada.

Análisis y estudios: Tu derecho a pedirlos

Algo que también es clave en esta etapa es conocer tus derechos respecto a los estudios médicos. Muchas veces te pueden decir: «No, ese estudio no es necesario», o «¿Quién te lo pidió?». Pero es importante que sepas que tenés el derecho de pedir los análisis que consideres necesarios. Además, no es suficiente con estar «en rango»; estar en el límite inferior de los parámetros puede no ser suficiente para sentirte bien.

Los análisis son una herramienta valiosa, pero los síntomas también lo son. Para quienes saben interpretarlos, son un buen indicador de qué hacer y cómo empezar a ayudarte, entendiendo que cada síntoma se corresponde con determinados desequilibrios hormonales.

No tengas miedo de pedir ayuda y adaptarla a tu vida

Este camino puede parecer largo, y por momentos agotador. Pero recordá que es un proceso que requiere ajustes constantes. No temas pedir ayuda y, sobre todo, no tengas miedo de cuestionar lo que no te hace sentir cómoda. Si un tratamiento o un suplemento no te convencen, decíselo a tu profesional de confianza. Tu salud es un trabajo en equipo, y vos sos la jugadora más importante.

Por último, siempre tené en cuenta que no todas las estrategias funcionan para todas las mujeres. Cada una de nosotras vive esta etapa de manera diferente, y lo que sirve para una, puede no ser lo ideal para otra. Así que sé paciente, investigá, informate, y encontrá el equipo de profesionales que mejor te acompañe en este viaje.

¡No estás sola en esto, y siempre es posible encontrar soluciones!

Dejame tus comentarios o preguntas en los comentarios que te voy a estar leyendo!